El Ministerio de Sanidad ha decidido retirar de las escuelas las
máquinas expendedoras de dulces, bollería y otros alimentos de "alto
contenido energético".
El
objetivo de esta medida es dar un paso más en la lucha contra la
obesidad infantil que está creciendo en España a pasos agigantados (creo
que ya comentamos en otro post que en Baleares hoy, uno de cada cuatro
niños tiene sobrepeso), además están aumentando escandalosamente entre
la población más joven algunas enfermedades relacionadas con el exceso
de peso como son la diabetes tipo 2 o la hipertensión. Estás
enfermedades, hasta hace poco, prácticamente no se conocían en niños,
las sufrían principalmente los mayores de 50 años, lo que nos da una
idea de la gravedad de la situación.
Al
parecer, esta estrategia se ha adoptado en otros países europeos con
éxito, consiguiendo que bajaran las tasas de obesidad infantil.
En
principio, parece una buena medida, como cualquiera que limite el
acceso a la comida basura (¿porque no llevan ese tipo de productos una
advertencia como las cajetillas de tabaco?), pero lo importante es
educar, no legislar.
Imponer la dieta sana a golpe de ley, no va a funcionar a la larga.
El estado lleva tiempo promoviendo planes de prevención de la obesidad en niños:
En
el año 2005 se puso en marcha la Estrategia NAOS (Estrategia para la
Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) desde el
Ministerio de Sanidad y Consumo, a través de la Agencia Española de
Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), con el objetivo de
sensibilizar a la población del problema que la obesidad representa
para la salud, y de impulsar todas las iniciativas que contribuyan a
lograr que los ciudadanos, y especialmente los niños y los jóvenes,
adopten hábitos de vida saludables, principalmente a través de una
alimentación saludable y de la práctica regular de actividad física.
El programa PERSEO (incluido en la NAOS):
El
principal objetivo del Programa PERSEO es promover la adquisición de
hábitos de alimentarios saludables y estimular la práctica de actividad
física regular entre los escolares, para prevenir la aparición de
obesidad y otras enfermedades.
El
Programa Thao-Salud Infantil aporta una respuesta al problema de la
obesidad infantil, porque pretende prevenirla, actuando directamente
en los municipios, sobre el entorno de los niños y las niñas. El
objetivo es frenar la progresión de la prevalencia de obesidad infantil
en España, uno de los países del mundo con la tasa más alta de
obesidad y sobrepeso infantil.
El código PAOS :
es un código de autorregulación de la publicidad de alimentos dirigida
a menores, en prevención de la obesidad. Firmado y aceptado por las
principales empresas asumiendo el compromiso de ajustar su publicidad a
lo pactado en el código.
Existen también programas a nivel de las CCAA, como por ejemplo el
Proyecto Actyboss
en Baleares, en el que participan las Consellerias de Sanidad, Hisenda i
Educació, así como los hospitales públicos de Son Llàtzer y Son Dureta :
El proyecto ACTYBOSS
(Actividad y terapia conductual en jóvenes obesos y con sobrepeso) es
un estudio para la prevención y tratamiento de la obesidad en
adolescentes que consiste en una intervención en distintos institutos
de Mallorca en la que se ofrece consejo nutricional, apoyo psicológico
y ejercicio incentivado.
Son
solo algunos ejemplos, para poner de relieve que algo se está haciendo y
que existe una preocupación al respecto. Pero no parece que se obtengan
resultados, sino que el problema va a más.
¿En qué se está fallando?
Todas
esas campañas están dirigidas a los niños, pero ¿y los padres? porque a
la vista está que los padres, en general, no están capacitados para
alimentar correctamente a sus hijos, lo que hace sospechar que tampoco
ellos se alimentan correctamente y esto nos mete en un bucle sin fin,
ya que se podría conseguir educar nutricionalmente a los niños desde la
escuela, los medios de comunicación, los distintos programas
existentes pero....¿quién va a educar a los padres?
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