Todos los niños necesitan participar en actividades que
mejoren y mantengan su salud cardiovascular y musculoesquelética.
Tradicionalmente, se ha estimulado a los niños para que realicen actividades de
tipo aeróbico tales como el ciclismo y actividades para el incremento de la
fuerza tales como las dominadas. Recientemente, se incrementado la atención en
los ejercicios pliométricos para los jóvenes (2, 3, 4). Previamente considerado
como un método de entrenamiento reservado para los atletas adultos, preparadores
físicos, maestros y jóvenes entrenadores están incorporando el entrenamiento
pliométrico en sus clases de educación física y en las sesiones de entrenamiento
deportivo.
El entrenamiento pliométrico fue conocido en principio
como “entrenamiento con saltos” y hace referencia a un tipo de ejercicio que
acondiciona el cuerpo a través de ejercicios dinámicos de sobrecarga (1). El
entrenamiento pliométrico característicamente incluye ejercicios de rebote,
saltos y lanzamientos de balones medicinales que explotan el ciclo de
estiramiento acortamiento de los músculos para provocar el incremento en la
potencia muscular. Los ejercicios pliométricos implican un rápido estiramiento
del músculo (llamado acción muscular excéntrica) y son seguidos por un rápido
acortamiento del mismo músculo (llamado acción muscular concéntrica). El rápido
estiramiento y acortamiento del músculo durante la acción pliométrica se conoce
como ciclo de estiramiento acortamiento. Incluso las actividades que se realizan
en los parques de juego tales como jugar a las tabas pueden ser consideradas
pliométricas debido a que los cuadriceps, que se encuentran en la parte frontal
del muslo, se estiran excéntricamente durante el aterrizaje y luego se acortan
concéntricamente cuando el niño vuelve a saltar. Estas actividades, aunque son
juegos, producen el acondicionamiento del cuerpo para producir movimientos más
veloces y para incrementar la producción de potencia muscular.
La niñez puede ser en realidad el momento óptimo para
implementar ciertos tipos de entrenamientos pliométricos, debido a que el
sistema neuromuscular de los niños es en cierta medida “plástico” y puede
adaptarse rápidamente al estrés impuesto por este tipo de entrenamientos. Aunque
ciertamente los adultos pueden beneficiarse con el entrenamiento pliométrico, la
denominada “fase sensible” para la adquisición de destrezas motoras ocurre
durante la infancia. Como tal, el sistema nervioso del niño es susceptible de
aprender destrezas motoras que involucran actividades tales como saltos,
rebotes, skippings, carreras y lanzamientos. Si se pierde esta ventana de
oportunidad, el niño que no participe en estos tipos de actividades puede no ser
capaz de alcanzarlas durante la adultez. A largo plazo, este niño estará en
desventaja cuando llegue el momento de participar en programas de entrenamientos
más avanzados, en las etapas posteriores de su vida. Quizás no sea sorprendente
observar que los mejores atletas del mundo aprenden a realizar destrezas motoras
complejas durante la niñez y la adolescencia.
Mitos que no Desaparecen
Si bien las observaciones clínicas y los hallazgos
científicos indican que un programa de entrenamiento pliométrico bien planeado y
bien implementado puede ayudar al desarrollo del movimiento en los jóvenes (2,
4), algunos observadores todavía creen que el entrenamiento pliométrico es
inapropiado e incluso inseguro para los niños. Desafortunadamente, algunos
tienen un punto de vista muy estrecho respecto del entrenamiento pliométrico y
solo asocian este tipo de entrenamiento con la realización de saltos con caída
desde cajones de 32 pulgadas. Si bien este tipo de ejercicio de alta intensidad
puede ser apropiado para atletas adultos altamente entrenados, existen
literalmente cientos de otros ejercicios pliométricos, incluyendo rebotes de
baja intensidad realizados con ambas piernas, y lanzamientos con balones
medicinales livianos (1 a 2 kg), que pueden formar parte del programa de
entrenamiento pliométrico para los niños. Otros mitos comunes asociados con el
entrenamiento pliométrico para niños se discuten a continuación.

Figura 1. Saltos a los conos con ambas piernas.
Mito. Los niños que no han alcanzado la
pubertad no deberían realizar entrenamientos pliométricos.
Hecho. Los niños pueden comenzar con el
entrenamiento pliométrico cuando tengan la madurez emocional para aceptar y
seguir directivas. Como punto de referencia, muchos niños y niñas de siete y
ocho años de edad han participado en programas de entrenamiento pliométrico
progresivo durante mucho tiempo.
Mito. Los niños experimentaran lesiones en
las placas óseas de crecimiento si realizan entrenamientos
pliométricos.
Hecho. Ningún estudio de investigación
prospectivo sobre el entrenamiento de la fuerza en niños, que haya sido
completamente supervisado y bien diseñado ha reportado lesiones en las placas
óseas de crecimiento. Interesantemente, algunos clínicos creen que el riesgo de
lesión en las placas óseas de crecimiento en niños prepúberes es en realidad
menor que el riesgo que pueden tener los niños de más edad debido a que las
placas óseas de crecimiento de los niños de menor edad pueden ser más fuertes y
más resistentes a las fuerzas de corte (5).
Mito. El entrenamiento pliométrico es
inseguro para los niños.
Hecho. Con una apropiada supervisión y una
sensible progresión de la intensidad y el volumen del entrenamiento, los riesgos
asociados con el entrenamiento pliométrico no son mayores que los de otras
actividades en las que participan los niños. La clave es comenzar con algunos
ejercicios sencillos, proveer una adecuada supervisión, realizar estos
ejercicios dos veces por semanas en días no consecutivos, y progresar
gradualmente a medida que el niño incrementa su confianza y su nivel de
destreza. Esto es particularmente importante para niños sedentarios que
característicamente poseen niveles subnormales de fuerza y potencia.
Mito. El entrenamiento pliométrico es solo
para atletas jóvenes.
Hecho. Los niños de todos los niveles de
habilidad pueden beneficiarse del entrenamiento pliométrico. Si bien el
entrenamiento pliométrico puede ser utilizado para incrementar el rendimiento
deportivo y para reducir el riesgo de lesiones relacionadas con el deporte, la
participación regular en un programa de entrenamiento pliométrico puede
incrementar el nivel de destreza de niños y niñas sedentarias. En un momento en
el que la mayoría de los niños pasan más tiempo frente al televisor que en el
parque de juegos, la participación en un programa de entrenamiento pliométrico
progresivo puede ser una forma de incrementa la aptitud física y el nivel de
salud de la mayoría de los participantes.
Consideraciones para el Diseño de un
Programa
El entrenamiento pliométrico es un método especializado
para el acondicionamiento que requiere una sobrecarga apropiada, la progresión
gradual, y la recuperación adecuada entre las sesiones de ejercicio. Además, los
programas de entrenamiento pliométrico deberían incluir la apropiada supervisión
de un entrenador, un ambiente de trabajo seguro, y un lento pero estable avance
desde la educación a la progresión a la función. Debido a que la realización de
un ejercicio pliométrico es una destreza aprensible, se requiere de la apropiada
instrucción para asegurar la correcta continuación de la técnica del ejercicio.
Los entrenadores deberían ser cuidadosos para cubrir las necesidades, intereses
y habilidades de cada niño con el entrenamiento pliométrico. Un programa de
entrenamiento pliométrico avanzado para los atletas jóvenes puede no ser
apropiado para los niños inactivos, a quienes se les debería dar la oportunidad
de disfrutar de los diferentes tipos de ejercicios de saltos, rebotes y
lanzamientos. Uno de los errores más serios a la hora de diseñar un programa de
entrenamiento pliométrico para los jóvenes es prescribir una intensidad de
entrenamiento que supere la capacidad del niño. Es decir, siempre es mejor
subestimar las destrezas físicas de los niños que sobreestimar estas capacidades
y arriesgarse con las consecuencias negativas (e.g., abandono,
lesiones).
Literalmente existen cientos de ejercicios pliométricos
que los niños pueden llevar a cabo dependiendo de la experiencia de
entrenamiento y de la capacidad del niño. Los niños deberían comenzar con
ejercitaciones de baja intensidad (e.g., saltos con ambas piernas o lanzamientos
desde el pecho con balones medicinales) y gradualmente progresar hacia
ejercitaciones de mayor intensidad (e.g., saltos laterales a los conos, saltos a
una pierna) a medida que avanza el tiempo. Además de los movimientos realizados
con el propio peso del cuerpo, los ejercicios realizados utilizando balones
medicinales también pueden ser efectivos. En términos de series y repeticiones,
comenzar con una o dos series de seis a 10 repeticiones con una variedad de
ejercicios para las extremidades superiores e inferiores dos veces por semana en
días consecutivos, parece ser una recomendación adecuada. Si se realizan
múltiples series, se les debería permitir a los niños el suficiente descanso
para que repongan la energía necesaria para realizar la siguiente serie a la
misma intensidad. A diferencia de los ejercicios tradicionales para el
entrenamiento de la fuerza, los ejercicios pliométricos deberían ser llevados a
cabo rápida y explosivamente. La tabla que se encuentra al final del artículo
destaca algunas guías generales para el entrenamiento pliométrico en
niños.
Debido a que la pliometría no está diseñada como un tipo
de entrenamiento que pueda realizarse en forma aislada, los programas de
acondicionamiento para los niños deberían incluir una variedad de destrezas y
ejercitaciones diseñadas específicamente para mejorar los diferentes componentes
de la aptitud física. De hecho, la pliometría ofrece mejores resultados cuando
está integrada a un programa multifacético que incluya otros tipos de
entrenamientos (2). Asimismo, es importante que los niños sean expuestos a
diferentes tipos de entrenamientos y que en realidad comprendan el concepto de
sesión de entrenamiento. La combinación de los diferentes componentes de la
aptitud física no solo es más efectiva y eficiente en términos temporales, sino
que este tipo de entrenamiento es más divertido para los niños a quienes les
desagradan los largos períodos de entrenamiento monótono. Si bien no existen
atajos o artilugios para mejorar la velocidad, la fuerza y la potencia, con la
supervisión y la estimulación por parte de los adultos los niños ganarán
confianza en sus habilidades para realizar ejercitaciones relativamente fáciles
y de esta manera estarán deseosos y serán capaces de desempeñarse a un mayor
nivel.
Resumen
Un creciente número de niños están experimentando los
beneficios del entrenamiento pliométrico. Además de mejorar las destrezas
físicas fundamentales y mejorar el rendimiento deportivo, la participación
regular en un programa bien diseñado de entrenamiento pliométrico puede también
reducir el riesgo de lesiones en los deportistas jóvenes (2, 4). Aun más, el
entrenamiento pliométrico durante la infancia puede construir la base para las
posteriores ganancias de fuerza y potencia muscular durante la adultez. Con la
supervisión y progresión apropiada la pliometría puede ser un componente
adicional de gran valor en un programa bien redondeado para la mejora de la
aptitud física de los niños que también incluya entrenamientos aeróbicos, de
fuerza y de flexibilidad.

Figura 2. Press de pecho con balón medicinal.
Guía para el Entrenamiento Pliométrico en
Niños
- Proveer instrucción y supervisión calificada.
- Utilizar zapatillas con cordones y entrenar sobre una
superficie no resbalosa.
- Comenzar cada sesión con una entrada en calor dinámica.
- Comenzar con una serie de seis a 10 repeticiones en
ejercicios de baja intensidad.
- Desarrollar la técnica apropiada en cada ejercicio antes
de progresar a ejercicios más avanzados.
- Incluir ejercicios para el tren superior y para el tren
inferior.
- Progresar a dos o tres series de 6 a 10 repeticiones
dependiendo de las necesidades, objetivos y habilidades.
- Permitir la adecuada recuperación entre las series y los
ejercicios.
- Realizar los ejercicios pliométricos dos veces por
semana en días no consecutivos.
- Mantener el programa original y desafiante modificando
sistemáticamente el programa de entrenamiento.
REFERENCIAS
1. Chu D. Jumping Into Plyometrics. 2nd
ed. Champaign: Human Kinetics. 1998.
2. Chu D, Faigenbaum A, Falkel J.
Progressive Plyometric Training for Kids. Monterey: Healthy
Learning. 2006.
3. Faigenbaum A, Chu D. Plyometric
Training for Children and Adolescent. ACSM Current Coment
(www.ascm.org). 2001.
4. Hewett T., Myer G, Ford K. Reducing
knee and anterior cruciate ligament injuries among female athletes.
Journal of Knee Surgery, 18(1): 82-88. 2005.
5. Micheli L. Strength Training In the
Young Athlete. In E. Brown & C. Branta (Eds.) Competitive Sports for
Children and Youth (pp. 99-105). Champaign, IL: Human Kinetics.
1988.