la Educación Física (y no
gimnasia) ha visto reducido su horario en un 40%. Respecto ha esta decisión del
Departamento de Educación quisiera realizar algunas consideraciones:
En todas las signaturas que se imparten en la escuela, las transferencias
entre conceptos, procedimientos y actitudes resultan obvias, necesarias e
inevitables. Existen competencias comunes en todas las áreas. Por ejemplo, si en
Conocimiento del Medio aprenden a desarrollar esquemas o mapas conceptuales, los
alumnos están trabajando también con la comprensión lectora que emplearán en el
aprendizaje de los idiomas. Lo mismo ocurre con el cálculo, la gramática, etc.
Pero la Educación Física es la única asignatura en la que el aprendizaje de
ciertas habilidades y destrezas, actitudes y procedimientos necesarios para una
educación integral resultan imposibles de asumir en las demás áreas y
difícilmente transferibles.
Podríamos hablar también de la obesidad, de que el repertorio de juegos de
los niños y niñas de hoy en día se limita a dos o tres, de que el profesor de
Educación Física (y no gimnasia) es un profesional que ha estudiado en la
Universidad para ello y no es un monitor de futbito (con todo el respeto y
reconocimiento hacia ellos, porque el que aquí escribe también lo ha sido), de
que la Educación Física es sobre todo y ante todo Educación, de que la época del
cronómetro y la cinta métricas se han superado…
La reducción de profesorado de Educación Física, negada reiteradamente por el
Departamento, es una realidad innegable. Si un profesor de Educación Física (y
no gimnasia) dedicaba 22 horas a impartir dicha asignatura, con el nuevo horario
dejará de ser profesor de Educación Física (y no gimnasia) durante la mitad de
su jornada. Igual de innegable resulta que la oferta de plazas para las
adjudicaciones se verá reducida. Por lo tanto, el número de plazas de profesores
de Educación Física (y no gimnasia) sí se reduce. En muchos otros centros no
desaparece ninguna plaza porque el propio Departamento hacía la vista gorda,
siendo conocedores de que en vez de impartirse las dos horas y media
obligatorias, se impartía hora y media.
El Departamento de Educación se defiende diciendo que cada centro tendrá más
autonomía. Nadie lo niega y todos lo vemos necesario. Pero emplear ese argumento
para afirmar que se podrá continuar impartiendo Educación Física (y no gimnasia)
como hasta ahora es una gran tontería. Claro que se podrá, pero todos sabemos
que no ocurrirá. Precisamente por eso se ha planteado el nuevo horario.
Mediante esta medida se ha pretendido dar más horas a otras asignaturas en
las que, según los informes, los resultados no son buenos. El simplismo de la
reflexión que subyace resulta ridículo. Si nuestros alumnos no entienden lo que
leen no es porque tengan un ahora más o menos de Educación Física (y no
gimnasia). Las razones son otras. Y si no, comparémonos con los países con
mejores resultados y sus horas de Educación Física (aquí es donde algunos
afirman eso de que "es que aquí tienen que aprender también euskera y de algún
sitio hay que sacar horas" y simplemente les digo que se informen de los idiomas
que estudian en los países más avanzados).
Por último, después de constatar que muchos profesores de Educación Física (y
no gimnasia) ven imposible llevar a cabo una enseñanza efectiva y significativa
con horita y media semanal, considero más aprovechable esa horita y media
repartida en otras asignaturas. Propongo la supresión del área de Educación
Física o una nueva reflexión al Departamento de Educación.
Aitor Idigoras
Profesor de Educación Física
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