El
78% de los menores de 15 a
19 años son sedentarios, así, a la hora de gimnasia en el colegio, medir su
condición física es fundamental…
Quienes piensan que
queda suficiente tiempo en la vida para ejercitar y revertir el daño causado
por la vida sedentaria recibirán un urgente llamado de los especialistas: la
condición física en la infancia y adolescencia es determinante para las
capacidades que se tendrá en la vida adulta.
A nivel general, los
especialistas saben que las personas sedentarias presentan el doble de riesgo
de infarto al corazón que las activas. Prevenir, por tanto, es vital si
pensamos que 20% de los niños de segundo básico en Chile tiene sobrepeso u
obesidad. En 2030, cuando estén en plena etapa adulta, quizás sea tarde.
¿Cómo atacar este peligro latente desde la raíz?
La doctora Pilar
Arnaiz, cardióloga pediatra del Departamento de Cardiología
de la
Pontificia Universidad Católica (PUC), explica que es urgente
aplicar exámenes para medir la capacidad y la condición física de los menores:
el gran problema es que no existen en Chile criterios estandarizados. En su
editorial publicada del último número de la Revista Chilena de
Cardiología, la doctora
Arnaiz –junto con la doctora Mónica Acevedo,
cardióloga y especialista en Prevención del Departamento de Enfermedades
Cardiovasculares de la PUC- describen distintos métodos para medir la
capacidad y condición física (ver recuadro).
Sólo seis minutos
de marcha
En
particular, comentan el último estudio realizado por el doctor Rodrigo Llantén,
de la U.de Chile. Con
su equipo de colaboradores, el doctor Llantén aplicó el test de marcha de seis minutos
entre julio y octubre de 2006. Tras analizar los datos obtenidos de los 411
niños y adolescentes sanos estudiados, cuyas edades iban de seis a 14 años, se
vio que las niñas de seis a ocho años recorren en esos seis minutos 598 metros, las de nueve
a 11 años 641 metros
y las de 12 a
14 años cubren 686 metros.
Los niños de seis a
ocho años, en tanto, recorren en seis minutos una distancia de 615 metros; los de nueve
a 11 años cubren 659
metros y los de 12 a 14 años alcanzan los 719 metros. En ambos géneros
se observó estrés aeróbico moderado.
De ello, tanto
Llantén como las doctoras Arnaiz y Acevedo concluyen que la aplicación masiva
del test permitiría evaluar mejor a los menores en los que se sospecha existe
alguna enfermedad que compromete su condición física. Además, revelaría el
estado de los niños extremadamente sedentarios e, incluso, analizaría la mejora
en la capacidad aeróbica de pequeños con patologías cardíacas o respiratorias
en tratamiento. ¿La principal ventaja? Es de fácil implementación, ya que sólo
requiere de un buen profesor de Educación Física en los colegios, y de una enfermera
o kinesiólogo debidamente capacitados en los consultorios.
Tres modelos para
medir la capacidad
1. Batería Eurofit
- Conjunto de pruebas estandarizadas probado en Europa tanto en niño, como en
adultos.
- Consiste en flexiones; mediciones de fuerza de mano, piernas, brazos y
hombros, carrera con detenciones para recoger objetos y un test de capacidad
aeróbica.
- Médicos españoles descubrieron –usando este sistema- que los menores con peor
capacidad aeróbica también tenían el rendimiento más bajo en fuerza, agilidad y
flexibilidad.
- Requiere del apoyo y coordinación permanente de los ministerios de Salud y
Educación, ya que se necesitan profesores de Educación Física
capacitados en cada establecimiento.
2. Test de caminata de seis minutos
- Se
aplica usualmente en adultos para medir la condición física sub-máxima.
- Mide la distancia que un individuo puede caminar –en superficie plana y
antideslizante- durante seis minutos.
- Un reciente estudio hecho por especialistas de la U. Médica de Innsbruck,
en Austria, mostró que es un test fácil y seguro de aplicar en niños. Es eficaz
para analizar la condición física en población infantil y adolescente general.
- Su principal ventaja es que no requiere de grandes inversiones, ya que se
necesita un profesor de Educación
Física capacitado en el colegio, o una enfermera o
kinesiólogo entrenado en los consultorios.
3. Prueba de esfuerzo
- Se
usa para determinar la capacidad de cada individuo en ejercicios dinámicos.
Analiza también la condición cardiovascular expresada en indicadores
metabólicos, lo que permite descubrir cuánta energía gasta una persona en un
determinado ejercicio.
- Mide, además, el consumo de oxígeno lo que permite estudiar la capacidad
cardiopulmonar.
- Sólo se usa en protocolos de investigación y no es aplicable en forma masiva.
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