Catorce aspirantes con más de 7,9 de
calificación se quedan sin puesto fijo mientras que otros lo consiguen con 5,6
La fase concurso, que beneficia a los interinos con más experiencia, representa
el 40% de la calificación final
Obtener una nota brillante en el concurso-oposición
de profesor de Infantil y Primaria no garantiza lograr una plaza. Catorce
candidatos que lograron calificaciones superiores a 7,9 se han quedado sin un
puesto fijo como maestro para el curso 2007/2008. Entre ellos, se encuentran
tres opositores con 8,6, 8,48 y 8,34 en la especialidad de Educación Física y
dos de Pedagogía Terapéutica con 8,58 y 8,43. Precisamente, en esta
especialidad, hasta 10 inscritos se quedaron sin plaza con más de 7,9.
En
cambio, aspirantes con notas inferiores, como 5,6, 6,24 ó 6,38, sí han logrado
su objetivo. La razón se encuentra en el baremo utilizado en el examen, que
beneficia a quien ya ha trabajado para la Consejería de Educación y perjudica a
los que acaban de terminar la carrera o nunca han ejercido. La fase examen
supone el 60% de la nota final; el concurso, que da puntos por los años de
experiencia acumulados en las aulas, representa el 40%. Los aspirantes con menos
puntos se quejan de que en las oposiciones del 2007 la fase concurso ha sido
revalorizada en detrimento de la oposición. Hace dos años, el concurso valoraba
el 33,3% de la calificación final y la oposición, el 66,6%.
Tras
conocerse los datos, el director general de Educación, Juan Antonio
Gómez-Trinidad, invita a «reflexionar» sobre un «problema histórico»: la
desigualdad de oportunidades entre unos candidatos y otros, que no sólo sucede
en La Rioja, sino en toda España. «Aunque las Consejerías gestionamos los
exámenes, las plazas de profesor siguen perteneciendo a los Cuerpos Nacionales
de Maestros, o sea que el análisis debería producirse en el Ministerio», relata
Gómez Trinidad.
El citado sistema de baremación 60%-40% para las
oposiciones del pasado 22 de junio se acordó entre el Ministerio de Educación y
los sindicatos, que defienden un mayor valor del concurso porque buscan la
consolidación de los interinos en plazas fijas. «Debemos acatar la norma
nacional», acepta el director general de Educación, «pero así se hace daño a las
nuevas generaciones de maestros, que ven cómo necesitan una nota altísima para
competir con otros opositores con más experiencia».
Las peculiaridades
del sistema provocan situaciones extrañas. Gómez Trinidad alerta de que «algunos
candidatos tienen más de 60 años» (en concreto, cita a uno de 62) y otros
aspirantes «se limitan a ir al examen, firmar y marcharse». Perdida toda
esperanza de conseguir una plaza fija, estos interinos mantienen su estatus con
sólo presentarse en el examen, sin necesidad de estudiar para la oposición. Esto
sucede porque otro de los acuerdos alcanzados entre el Ministerio y los
sindicatos establece que los opositores que no consiguen plaza fija de maestro
entran en la lista de interinos por detrás de los que ya estaban en ella, aunque
hayan sacado mejores resultados que ellos en los exámenes.
Un total de
2.137 candidatos se inscribió para realizar las oposiciones pero, según datos de
la Consejería, apenas el 55% de ellos acudió al examen. Dirigentes de los
sindicatos UGT y CCOO en La Rioja se muestran críticos en la forma, pero
defienden el fondo del actual sistema de concurso-oposición. En su caso, la
lucha contra la interinidad de los maestros (en los casos más extremos, algunos
docentes nunca logran una plaza fija) se antepone a los problemas que sufren los
nuevos opositores para conseguir plaza por no contar con puntos suficientes. El
sistema fue pactado por las centrales nacionales con el Ministerio de
Educación.
El secretario general de FETE-UGT, Luis Dorado, entiende la
«frustración» de los opositores que no consiguen plaza pese a haber obtenido
notas superiores a 8. En su opinión, la culpa recae en la «racanería» de la
Administración, «que no oferta un número suficiente de puestos como son
necesarios en el ámbito educativo». «Si hubiera habido más oferta, nadie que
hubiera logrado calificaciones brillantes se habría quedado fuera», asegura
Dorado.
En cualquier caso, el representante de FETE-UGT recuerda que el
sistema elegido es el concurso-oposición. «La Administración tiene que facilitar
la estabilidad del empleo de los interinos, que se encuentran dentro del sistema
educativo y que tienen que ver reconocidos sus méritos de alguna manera», agrega
Dorado.
Con argumentos similares defiende Javier Rocandio, secretario de
Enseñanza Pública de CCOO, la validez de la fase concurso dentro de la selección
de personal en el Cuerpo de Maestros. «No compartimos las quejas», explica. «En
cualquier trabajo, no sólo en el magisterio, se tiene en cuenta la experiencia y
las empresas siempre se decantan por contratar a personas que ya han demostrado
su valía en un determinado puesto frente a las que entran nuevas», afirma. «¿Por
qué algunos se rasgan las vestiduras cuando esto sucede en la educación?», se
cuestiona el responsable de CCOO.
http://www.larioja.com/20070802/rioja-region/educacion-invita-reflexionar-tras-20070802.html